Powered By Blogger

lunes, 18 de agosto de 2014

REINOSISMO , Una nota introductoria.

Una nota del autor de “La conspiración reinosista”

¿Por qué parece haber interés  en  un pequeño movimiento disidente comunista  de los años 50?
Puede haber varias explicaciones.

La con mayor probabilidad de ser cierta es el enorme  entusiasmo por las ciencias sociales y la  gran cantidad  de estudiantes  que buscan títulos y temas para sus tesis de grado y  para quienes el Movimiento de Resistencia Antiimperialista o MRA así como las disidencias pro chinas y las socialdemócratas  tienen un cierto atractivo académico en la historia política chilena.

Pero también es posible otra explicación.
Hay una teoría con base científica que dice que cuando una persona levanta un brazo
mueve un poco a nuestro sol. Lo mueve muy, muy poco, pero lo mueve.
Con la política pasa algo parecido .Cualquier acción  en el campo político produce un efecto, puede que sea muy pequeño, pero lo produce. Tal vez exista una legítima  curiosidad científica por saber que efecto  tuvo en el curso de la política chilena el que el partido comunista haya desestimado durante 20 años  el uso de la fuerza y de las armas y si hubo alternativas  al golpe militar de 1973 y a los 17 años de dictadura.

En la época en que se desarrollaron los acontecimientos de que se da cuenta en este relato, el camino  de los comunistas para  llegar al socialismo, no estaba en discusión en el interior del PC. El dogmatismo leninista dominante enseñaba que era necesario utilizar todas las vías que ofrecía la democracia burguesa para llegar al poder, es decir, la vía electoral, el parlamento y, si las condiciones se daban, la vía violenta o insurreccional. El comunismo y todas las  fuerzas políticas marxistas a nivel mundial vivían aceptando como verdad científica que se estaba en la etapa final del capitalismo , que este sufría  su crisis general  y que le sería imposible evitar  una crisis económica , por lo menos tan profunda  como la que lo estremeció  entre los años 1929 y 1932.
Una y otra vez se leían explicaciones desde distintas fuentes teóricas marxistas incluidas las soviéticas del por que la esperada crisis aún no se producía.
O sea, la insurrección como culminación  de la etapa  de conquista del poder estaba  incorporada en la estructura teórica de los comunistas. No se discutía y ni siquiera Galo González  cuando  decide la expulsión de Reinoso y su equipo, lo acusa de preparar una insurrección , sino que usa un término de moda que caracterizó la ascensión de Hitler al poder : el Putsch , es decir un golpe de fuerza por el que un pequeño grupo  se apodera del gobierno y lo captura violentamente .
Otro tema que desapareció del análisis interno fue el hecho, comprobado muchas veces en las décadas siguientes, que una insurrección armada, no se puede improvisar. ¿Cómo un partido o alianza de partidos desarmados podría alzarse en armas de la noche a la mañana y llegar al gobierno apoyado por grandes masas insurrectas también desarmadas y sin ninguna experiencia en el terreno militar?
La vía pacífica como único camino de la revolución chilena, aún no estaba en el tapete de la discusión. Como se podrá ver  la expresión “pacífica” era inaceptable para el dogmatismo marxista leninista de la época. Por eso no se produjo ningún debate político  con argumentos y con un contenido basado en  un análisis serio de lo que era Chile en los años 50. Por el contrario, se caricaturizó al grupo  original de Reinoso como putschista sin argumentos ni pruebas.
En realidad en el MRA nunca existió ese planteamiento y ni siquiera se mencionó en sus documentos la posibilidad de un golpe de estado o de recurrir al terrorismo como
arma de lucha política. Incluso las acciones del activo militar comunista  denunciadas por Galo González en sus diatribas, como asaltos a panaderías y reparto del pan a las poblaciones vecinas, podrían hoy ser consideradas extremistas, pero en ningún caso terroristas o putschistas.
Algunos años más tarde y a partir de la derrota de las dos primeras candidaturas de Salvador Allende a la Presidencia de la República se discutió extensamente la necesidad de usar las dos vías para llegar al poder, la pacífica y la violenta,  privilegiando una u otra de acuerdo a la correlación de fuerzas sociales y de la preparación de los trabajadores...Fue precisamente el Partido Comunista , ya dirigido por Luís  Corvalán , el que combatió la simultaneidad de las dos vías posibles para llegar al socialismo con el argumento de que defender y aplicar la vía violenta era incompatible con la pacífica, pues se perjudicaba la credibilidad  de un triunfo electoral, encabezado por los comunistas y una coalición de izquierda.

Entonces ¿por qué se ahogó el debate en el seno del PC chileno en los 50?
Fundamentalmente porque en el comunismo chileno no existía la cultura del debate político y mucho menos de analizar y elaborar la política basada en la realidad social y en la participación de los ciudadanos.

Las alternativas políticas sólo se resolvían por la ruptura  y división de los PC. Generalmente uno de los sectores seguía estrictamente fiel a Moscú y el escindido, sin renegar de su adhesión incondicional a Moscú, trataba de ganarse su respeto y reconocimiento.
Los ejemplos abundan.
Sucedió en Colombia con la división y separación de una guerrilla formada hace 43 años y que domina un buen tercio del territorio nacional... Sucedió en Uruguay  con la formación de los Tupamaros , y su heroica lucha en un país en que no se podía pensar en una guerrilla rural. También se dividió el PC do Brasil, con su líder  Joao Amazonas quien tenía  una personalidad muy parecida a la de Luís Reinoso. Hasta ahora existen  dos Partidos Comunistas en Brasil, y eso que ninguno de los dos puede aspirar al reconocimiento de Moscú.
El triunfo de la revolución cubana y la forma como La Habana privilegió en sus primeros años, la vía armada  y la teoría del foco guerrillero conmocionaron el panorama latinoamericano y disputó a Moscú la influencia  sobre los partidos comunistas del subcontinente. Tal vez la forma más trágica en que se dio el choque de influencias es el del PC de Bolivia, que en parte se comprometió con la guerrilla del Che Guevara, y la parte oficial moscovita, que le negó el apoyo.
En la etapa siguiente, la revolución cubana debe retroceder y plegarse a la línea de Moscú. Así como cada partido comunista  dependía del apoyo económico de la URSS. así el Gobierno Revolucionario de Cuba en la emergencia económica, tuvo que someterse a  lo que Moscú  aceptaba en el continente y se adecuaba a sus relaciones con los EE.UU.

Casi en forma continua, sin ruptura en el tiempo, ni en las discusiones al interior de los partidos, hace su ingreso en América Latina la influencia del Partido Comunista de China, quien rompe en la década del 60 con el PC de la URSS y trata de ganar influencia sobre los PC latinoamericanos.
No está todavía en claro si hubo entre China y la URSS una auténtica controversia política sobre las vías al socialismo, o si la influencia en el movimiento comunista se veía por parte de los chinos como un elemento más de negociación  por la hegemonía  en  el mundo comunista y por quien y como podría usar su potencial en las negociaciones internacionales. Los chinos, fieles herederos de Stalin, usaron la forma más simple de conquistar influencia, es decir ofrecieron recursos financieros a los grupos que se separaban del tronco central comunista.
Este proceso de ganar influencia que obtiene resultados muy disímiles en  los distintos países latinoamericanos se interrumpe poco después de la llamada Revolución Cultural China, de la muerte de Mao Tse Tung y del vuelco de la economía china hacia una economía de mercado, en que el PC chino se reserva el control total del gobierno, del movimiento social y de las grandes decisiones económicas.

A través de este período de 20 años que cubren las décadas de los años 50 y 60, una cosa  permanece invariable: el estilo de los PC. de no aceptar discusiones de su línea política. Como se relatará  en este texto, la línea política se decidía en Moscú  y  su acatamiento estaba férreamente vinculado a los recursos económicos que el PCUS  aportaba año a año. La dependencia impedía las discusiones y a lo sumo lo que podía hacerse era interpretar lo que Moscú indicaba, a veces  en forma bastante poco clara. No les importaba que los términos  políticos usados fueran  extraños a la realidad nacional del país “orientado”, si esa confusión permitía a Moscú jugar más libremente con su política internacional. En el año 1951 en que se inician los acontecimientos de este relato el grupo dirigente encabezado por Galo González recibió evidentemente el pleno respaldo de Moscú. Ese respaldo fue probablemente determinado por la debilidad de la URSS en  el período  de post guerra mundial que le impedía intentar aventuras armadas y enfrentar  a EE.UU. en países lejanos de sus fronteras Esa situación cambió en los 10 años siguientes  y  culminó con el envío de los misiles a Cuba en el año 1962.

Como una prueba de la ambigüedad  con que  la orientación política  se  ejercía sobre los PC latinoamericanos puede señalarse que en el viaje  que en 1965 Benjamín Cares hizo a China en representación de la Vanguardia Revolucionaria Marxista, parcialmente heredera del MRA.,los chinos le explicaron  que preferían se usara el término   “nacionalizar”-las empresas mineras  en lugar de “estatizar” pues era un término suficientemente vago que podía interpretarse como que se  expropiaría sólo a las empresas extranjeras , o que pasarían  a manos de la nación o el estado, pero que también se podría entender que se daría propiedad a los empresarios chilenos. Finalmente el término que se usó en Chile en 1971 fue el de “nacionalizar”-el cobre, concepto que no impidió que la dictadura de Pinochet   extendiera  la propiedad  de los yacimientos mineros  a los capitales privados  chilenos y extranjeros otorgando concesiones sin necesidad de modificar en esa parte la constitución política de Chile.

El MRA, como se verá,  no logró cambiar la línea política del PC y muy marginalmente logró influir teóricamente sobre  la militancia  comunista joven .Sin embargo la lucha interna en el seno de los comunistas tuvo como efecto consolidar la  troica dirigente respaldada desde Moscú y también la vía pacífica como única vía hacia el socialismo Además ese grupo dirigente casi sin cambio de personas  permaneció al mando del PC durante los 20 años siguientes, y fue determinante del curso político que condujo al desenlace de Septiembre de 1973.

Cuando al iniciar esta introducción se mencionó que en política , todo accionar produce algún cambio, por pequeño que parezca, se estaba haciendo mención precisamente a esa consolidación de una línea política que resultó equivocada , que no condujo al cambio de sistema social, sino que, por el contrario, hizo que Chile enfrentara una larga dictadura.
De la troica dirigente del PC. sobreviven  en el 2008 algunos de sus más destacados integrantes. Ellos en un pacto de secreto, parecido al que unió a los militares pinochetistas, no hablan sobre el pasado o sobre los hechos verdaderos en la historia de los comunistas chilenos. Ni siquiera han hecho un buen análisis  crítico de lo que fue su adhesión incondicional a la URSS, al estalinismo, a los crímenes  políticos contra los propios comunistas  soviéticos y contra la población en general de Rusia y de las nacionalidades que formaron la Unión Soviética y los países  de la órbita soviética.[1]
El acceso  a los archivos de la ex Unión Soviética ha permitido enterarse de algunos hechos importantes, pero no de todos. Gran mérito de ello pertenece a  la investigadora  rusa, Sra. Olga Ulianova, quien ha podido documentarse  en los  archivos antes secretos a medida que se abren.



[1] Orlando Millas durante su exilio en Holanda y hasta su fallecimiento en Diciembre de 1991 es el único que ha escrito 4 Volúmenes de Memorias en los cuales relata  su frustración  por el fracaso de la construcción del socialismo a la “soviética”. Si bien es muy cuidadoso de no romper con su incondicional adhesión al PC chileno, da bastante luz sobre algunos personajes y  acontecimientos.