Powered By Blogger

sábado, 10 de marzo de 2012

An unprecedent situation.O UNA SITUACION SIN PRECEDENTES

CHILE : AN UNPRECEDENT SITUATION
En Noviembre de 1972  en la revista  Monthly Review se publicó  una corta nota que
titularon  “ Una situación sin precedentes”. Es la que se reproduce más abajo.
 La situación chilena inquietaba grandemente a la intelectualidad de izquierda
Norteamericana. Ya en Enero de 1972 , la revista Monthly Review en inglés publicó un análisis
De Paul M. Sweezy  titulado “CHILE  ¿Avance o retroceso?”. En ese artículo
Sweezy citó un largo párrafo del artículo que escribí con el pseudónimo de
Héctor Benavides publicado en la revista Indoamérica , en Enero de 1971.
Como ese artículo está publicado completo en este mismo blog  sólo  es necesario
 señalar que su principal argumento era que el proceso chileno no se podía consolidar,
como lo planteaba el PC. chileno, pues los cambios efectuados hasta ese momento
 se habían hecho dentro del  sistema capitalista. Que el área social de la economía
 principalmente  en el sector industrial no  estaba  aun ni bien estructurada, ni bien integrada .
 Que los cambios podían revertirse  y el  capitalismo restaurarse.
 Sweezy defendió ese planteamiento y en Marzo de 1972  Monthly Review  publicó
un artículo del joven Andrew Zimbalist , quien había  estado recién en Chile, en el cual  defendía
 la necesidad de consolidar lo hecho .
Los editores de la revista me pidieron con urgencia una nota sobre la situación chilena 

La revista la fechó en Febrero de 1973 y la hizo aparecer como escrita por uno de dos

 corresponsales en Chile. Tituló en común para las dos notas

“Chile: una situación sin precedentes”,
En 1974 , después del golpe militar la editorial Monthly Review Press  recopiló en un
 libro todos los artículos escritos sobre  Chile y lo tituló: “Revolución y Contrarevo-
Lución en Chile”. En ese libro apareció la nota en inglés. No tengo copia del texto original,
 de modo que lo he   retraducido desde el inglés, para quienes quieran conocer lo que
pensábamos  en los meses previos al golpe , meses llenos de angustia teórica y práctica.
Una situación sin precedentes
La situación política en Chile ha cambiado fundamentalmente en  estos dos meses; La burguesía alarmada  por el avance del proceso, planeó una ofensiva total que casi derribó al gobierno: una huelga de los empresarios, almaceneros, profesionales y dueños de camiones, que tuvo el apoyo de virtualmente toda las capas medias. Fue una situación curiosa casi sin precedente histórico.
1,-La clase trabajadora  en la industria, minas, agricultura y construcción, libró una batalla defensiva, esto es , sintió que había sido agredida como clase por el sector  propietario y como clase siguió yendo a trabajar  y mantuvo la maquinaria  en funciones en ausencia de los gerentes , de los ingenieros y a veces incluso sin personal administrativo. Fue una magnífica lucha que duró 20 días en los cuales se probó que el país no podía paralizarse por la decisión de los patrones: pero fue una batalla defensiva.
2.-Los empresarios tuvieron éxito en montar una extraordinaria  acción ofensiva y bajo su liderazgo se sumaron a la lucha grandes sectores de la pequeña burguesía entre ellos casi todos los profesionales, de médicos a ingenieros, de abogados a empleados bancarios y funcionarios de gobierno. Sólo los militantes de la Unidad Popular continuaron trabajando, eso es algo menos que el 25% de la cantidad total. El mayor éxito patronal estuvo en la huelga de los transportistas privados y de los portuarios; sólo  el ferrocarril continuó funcionando. Los negocios  minoristas pararon totalmente.
3.- Después de veinte días la huelga empezó a perder fuerza, pues tanto los transportistas  como los pequeños comerciantes empezaron a debilitarse económicamente. En ese momento Allende usando al  ejército como intermediario les tendió una cuerda salvadora. Les hizo un llamado para volver al trabajo prometiendo que no habría represalias y ofreciendo algunas concesiones menores; en realidad  les dio una salida a su crisis permitiéndoles salvar  su fachada en un momento en que estaban prácticamente derrotados. Y  ¿si no estuvieran derrotados? Entonces en diez días o dos semanas las fábricas y las minas se habrían detenido por falta de transporte y podría haber habido miles de trabajadores en las calles, realmente desesperados porque no habrían podido trabajar ni recibir sus salarios y entonces el enfrentamiento armado habría sido inevitable. Esa es  la razón dada para formar un ministerio con militares que intervino en la vida política para evitar la confrontación e impedir la destrucción del poder político y económico del capitalismo paralizando el proceso político.
El nombramiento de dos líderes de la Central Única de Trabajadores como ministros del trabajo y de agricultura en el gabinete militar, fue una simple maniobra de Allende y una manera de ocultar el verdadero propósito del gabinete militar protegiendo así la imagen del gobierno frente a la opinión pública.
El sector más político de la masa trabajadora quedó sorprendido y paralizado. Durante dos años se le había dicho que podía producirse un golpe militar y de repente los militares le fueron presentados como defensores y salvadores del gobierno de la UP.
Aunque no está la información con detalles,  se sabe que Allende notificó al Partido Socialista que en Chile no había un proceso de construcción  socialista, que su gobierno era simplemente popular, nacionalista y democrático. En razón de que es legal recibe el apoyo de las fuerzas armadas, como es popular recibe el respaldo de los trabajadores. Nada más que eso. Que así intenta terminar su período de gobierno que dura 4 años más.
Habrá elecciones parlamentarias en Marzo. El siguiente paso de Allende es tratar que los Demócratas Cristianos se integren al gobierno, y en ese esfuerzo es apoyado por un pequeño sector ”izquierdista” de  la Democracia Cristiana. Pero para que esto ocurra, la condición más importante es que la extrema derecha política tenga un significativo aumento de votos en esa elección llegando a un 24 a 30 % de la votación. Como a partir de que la UP llegará a un 40% del electorado, la Democracia Cristiana no podrá reclamar el derecho a dirigir la oposición y tendrá que considerar una alianza electoral con la “izquierda”.
Los elementos revolucionarios no tienen la fuerza suficiente para sacar el proceso de su trayectoria electoral. Tampoco la extrema derecha tiene la fuerza suficiente para detener las elecciones de Marzo.
Una vez más son las masas las que deben tomar la iniciativa como ya lo hicieron en las primeras etapas del proceso chileno. Para  ellas  es necesario:
1,. Que otras cien o doscientas empresas industriales se incorporen al área social de la economía y
2.-Que se  organice un sistema de distribución estatal de bienes de consumo, que tenga independencia de la red comercial capitalista y que ella sea apoyada por los campesinos  sin tierra.
Las masas están sin un verdadero  liderazgo político. Una vez más el Partido Comunista se ha limitado a hacer un llamado a la “liberación nacional”. El Partido Socialista, que resistió la formación del ministerio militar hasta el último minuto, cedió ante la presión a que fue sometido por Allende, por los altos funcionarios de gobierno y por su propia ala  interna derechista. El MIR está en crisis y no está jugando un rol importante .
¿es posible un reagrupamiento de las fuerzas revolucionarias? Por supuesto que lo es.
Pero nada es nunca fácil para la izquierda. Si ahora algunos de nosotros estamos desalentados es precisamente porque fuimos víctimas de la idea  que la situación era mejor de lo que realmente era  y que el proceso se había vuelto irreversible, que estábamos realmente avanzando hacia el socialismo.
Eso no fue ni es ahora cierto. Deberemos  luchar  más intensamente.